Proceso de Regularización
Proceso que permite construirse legalmente como familia, a quienes no cuentan con un vínculo consanguíneo, permitiendo, por tanto, que un niño/a pueda pasar a ser legalmente hijo del cónyuge de su padre o madre, o de quien lo tiene bajo su cuidado personal, consolidando legalmente una relación afectiva que ya existe en los hechos.
Podrán ser adoptados bajo esta figura, los niños/as menores de 18 años, que hayan sido declarados como susceptibles de ser adoptados por un Tribunal de Familia.
Las personas que quieran regularizar o adoptar legalmente al niño/a que han tenido bajo su cuidado, deberán ser evaluados física, mental, psicológica y moralmente por alguno de los organismos acreditados para ello (Servicio Mejor Niñez o Fundaciones acreditadas ante éste) debiendo ser declarados idóneos tras dicha evaluación.
Requisitos para efectuar una regularización:
- Haber cumplido dos años de matrimonio. Este requisito no será exigible en caso de que uno o ambos cónyuges, cuenten con diagnóstico de infertilidad.
- Tener más de 25 años y menos de 60 años.
- Tener 20 años o más, de diferencia con el niño/a a adoptar.
- Respecto de los requisitos 2 Y 3, no serán exigibles en el caso de que uno de los adoptantes sea ascendiente por consanguinidad del adoptado. Por ejemplo, si se trata del padre, madre, abuelos o tíos.
- Haber sido declarados idóneos por alguno de los organismos acreditados para ello (Servicio Mejor Niñez; Fundación Chilena de la Adopción, Fundación Mi Casa, Fundación San José)
La consecuencia de este proceso implica la desvinculación legal del niño/a de su otro padre o madre, o de su familia biológica, pasando a ser hijo/a de quien lo ha adoptado por esta vía.

